Queridos Peregrinos del Amor,
Hoy es miércoles y en Madrid hace una tarde soleada después de un día primaveral a 30°C (¡no quiero ni pensar en cómo será de "soleado" el verano!). Anoche regresé de Francia, donde estuve junto con todos mis compañeros de la Casa desde el 10 de mayo. Fue un viaje por tierra, con una parada en Aviñón, la ciudad a donde "se mudaron" algunos Papas durante la Edad Media. Allí viven los papás de Sigolene, una pelirroja que comparte conmigo este año de servicio en la Casa Anuncio. Pasamos la noche allí después de unas 10 horas de viaje en una busetica que nos prestaron unas monjas, y al día siguiente continuamos nuestro camino hacia nuestro primer destino de misión: El festival de cine de Cannes.
Cannes está en el sur de Francia, y es una ciudad pequeña a la orilla del mar. Durante el festival de cine, la población se multiplica por tres y las calles se llenan de trajes de coctel, "esmoquins" y toda clase de elegancias para aquellos que pasarán por la alfombra roja para asistir a alguna función de cine. Otros no van elegantes: son los cientos de turistas que en sus bermudas, chores y chanclas pasan un rato en la playa y luego esperan que la "suerte" esté de su lado y puedan ver pasar a alguna estrella del cine. Por eso, hay multitudes de turistas que pasan horas bajo el sol intentando acercar el zoom de sus cámaras a la lejana (y restringida) alfombra roja.
Mientras tanto, un grupo de unos 30 jóvenes permanece en silencio profundo en un lugar fresco, calmado y alejado del ruido. Ninguno está interesado en ver pasar a Brad Pitt, ni en pasar el día en la playa. Es una escena atípica dentro del caos generado por el Festival de Cine: los jóvenes oran al interior de la Parroquia Nuestra Señora del Bon Voyage (situada a unos 500 metros de la alfombra roja) ante el Santísimo expuesto, se acercan de dos en dos al sacerdote que los bendice con el Cuerpo de Cristo y se preparan para salir a las ruidosas calles de Cannes. Allí, anunciarán a todos los transeúntes que Dios es Amor.
Como se imaginarán, la misión de estos jóvenes no fue nada fácil. Para mí fue un reto inmenso el hablarle de Dios a tantas personas cuyo universo gira en torno de la moda, las películas, las apariencias. Muchos se detienen, te escuchan, dan las gracias educadamente y siguen su camino. Otros reaccionan con más energía y dicen de entrada "soy ateo, por favor retírate, no me interesa". Hay todavía otros que escuchan con el corazón y aceptar entrar a la iglesia, donde previamente se ha preparado una vigilia en la que las personas pueden escribir sus intenciones, encender una velita y llevarlas a los pies de Jesús Sacramentado. Muchos salen con los ojos llenos de lágrimas.
Esta rutina se repitió durante 10 días. Dormíamos en un salón grande, en sleepings, casi todos en el suelo. Los chicos en una casa y las chicas en otra. Nos levantábamos a desayunar juntos, teníamos tiempo de laudes, alabanza y una hora de adoración en silencio. Luego un sacerdote nos daba una charla de formación sobre la misión. Cocinábamos el almuerzo con ingredientes donados por los parroquianos y en la tarde nos dedicábamos a preparar todo para la misión y la vigilia de la noche. Nunca sabremos qué frutos saldrán de nuestro trabajo y nuestro cansancio, ¡pero sí sabemos que esta misión fortaleció nuestro corazón!
Les envío un abrazo muy grande a todos, en especial a los jóvenes que se preparan para venir a evangelizar en las calles de Madrid durante la JMJ.
Unidos en la alegría de servirle al Señor y a Su Iglesia,
Madrid, 25 de Mayo de 2011
--------------------------------------------------- [1] Pijo: “Dicho de una persona: Que en su vestuario, modales, lenguaje, etc., manifiesta gustos propios de una clase social acomodada”.
[2] Botellón: en México, Colombia, etc., es “un recipiente de vidrio o barro cocido, de cuello corto, a veces protegido por un revestimiento, que sirve para contener líquidos”, pero en España es la práctica de comprar trago en una tienda y sentarse a emborracharse en un parque o plazoleta. [3] Molar (Atención, ¡es un verbo, no un diente!): “Gustar, resultar agradable o estupendo”.
[4] Mogollón: “Gran cantidad de algo”. --------------------------------------------------- Madrid, 18 de Junio de 2011